Crear hábitos de rutinas en nuestros pequeños es más beneficioso de lo que muchos creen. Es señal de orden y serenidad, tanto para los niños como para los adultos.

¿Qué es una rutina?

Son patrones de conducta repetidos y establecidos en cada familia que enseña a los niños los diferentes pasos para ejecutar una serie de actividades.

¿Por qué es importante crear hábitos de rutinas?

Al crear estos hábitos estás dando límites que aportan seguridad y tranquilidad. Estos límites permiten asociar y relacionar posibles acciones con consecuencias y por tanto el desarrollo del pensamiento hipotético. A medida que los niños asocian las consecuencias con sus acciones, los comportamientos inapropiados disminuyen.

Invertir tiempo en crear rutinas aporta un ambiente armonioso y equilibrado que facilita la vida familiar y escolar. Desarrolla una faceta positiva de la personalidad y reafirma la responsabilidad en los niños.

Un niño con rutina desarrollará pautas de conductas, aprendizajes y construcción de un esquema interno, que le permitirá entender que hay un espacio para cada actividad y que las mismas deben ser cumplidas aportando disciplina a la cotidianidad de la vida.

Para que una rutina pueda ser exitosa debe existir coherencia y constancia en la misma. La rutina se debe llevar a cabo en los mismos espacios y horarios, sin intentar distraer al niño con alguna otra actividad; de esta forma se garantizará el equilibrio emocional y la disciplina del niño.

Es importante que el niño entienda las razones por la que se hace una rutina. El niño debe internalizar los beneficios que las rutinas pueden traerle y que así no las verá como un castigo ni una imposición. Los halagos tienen un papel muy importante en las rutinas, ellos necesitan saber que están haciendo las cosas bien y que nosotros estamos orgullosos de ellos.

Beneficios de las rutinas:

Algunas actividades que requieren rutinas: