¿Cuándo nuestro hijo va a tener un mejor amigo?

Eso dependerá de nosotros los padres. Establecer una relación de amistad conlleva ciertos requisitos. Primero debo mencionar algunos factores importantes. El primer ejemplo de amor y amistad los hijos lo viven con sus padres específicamente con la madre. Una gran cantidad de investigaciones nos dice que “el fundamento emocional de la vida se asienta en los primeros dieciocho meses de vida sobre todo en la relación madre e hijo”. En este período el niño alimenta su sed emocional con los cuidados, palabras de amor, cariño, el contacto físico y la ternura. Si tu hijo desarrolla debidamente su dimensión emocional donde sepa relacionarse adecuadamente con quienes representan autoridad estará preparado con las habilidades necesarias para relacionarse con otros e incluso escoger un amigo favorito sosteniendo una relación de amistad sana donde fluya naturalmente las vías dar y recibir.

Los primeros buenos amigos llegan en su gran mayoría cuando los niños inician la escolaridad. Es allí donde ejercitan sus habilidades sociales y aprender amar activamente siendo receptivos a los estímulos dados por los demás. Cuando un niño tiene su nivel de madurez emocional adecuado le es fácil hacer amigos y escoger uno o varios “mejores amigos”.

Los niños escogen como su mejor amigo aquel que muestra las cualidades que son importantes para ellos y que están estrechamente relacionadas a las cualidades que sus padres y los adultos que viven en casa le dan mayor peso en las relaciones afectivas.

Los “buenos o mejores amigos” son importantes para los niños pues con estos compinches tu hijo inicia a modelar lo que ve en casa sobre las relaciones: a tratar al otro con respeto, ser afectivo y demostrar el cariño a través de palabras y toque físico (Por ejemplo con abrazos).

Si en casa una forma de demostrar amor es a través de detalles y regalos no nos sorprendamos que nuestro hijo quiera hacerle cartitas a su mejor amigo o agradarlo con un regalo en su cumpleaños, las festividades navideñas o al celebrarse el día de San Valentín. Si tu hijo percibe amor en casa a través de estímulos verbales el será un candidato a ser un amigo que tenga facilidad de expresar con palabras su agrado y contento.

Siempre es importante guiar a nuestros hijos en la elección de ese amigo especial. Cuando nuestros hijos expresen que tiene “un mejor amigo” debemos observar al candidato e identificar las razones por las cuales se creó esa química especial. Nuestros hijos pueden encontrar en un mejor amigo a ese hermano anhelado y que nunca llegó o al sustituto de aquel amigo imaginario que lo acompañó por meses e incluso por años.

Los primeros mejores amigos generalmente son del mismo sexo, tiene temperamentos parecidos y comparten muchos gustos. Una buena amistad entre dos niños siempre debe fomentarse pues es una gran oportunidad de desarrollar su madurez emocional donde su prioridad es precisamente lo que necesitan: establecer relaciones con sus iguales y no con un video juego o la televisión.

Debemos recordar que así mismo como nuestros hijos necesitan alimento para vivir, necesitan sentirse amados para alimentar su hambre emocional. Los padres son los primeros responsables y luego los amigos en proporcionar toda esa afectividad necesaria.