Es importante educar y concienciar a la familia sobre las medidas a tomar cuando se produce un sismo en el país, para que sepan cómo actuar en caso de necesidad y no pierdan la calma.

¿Qué hacer? La idea no es alarmarse, sino prepararse, tomar medidas al respecto. Si estamos conscientes como sociedad de que estamos expuestos a los riesgos de los terremotos y que cada 50, 60 ó 70 años se repite un terremoto de magnitud igual o superior a 7 en la escala de Richter, lo más natural es que la sociedad dominicana se eduque para estar preparada.

Saber que vivimos en una isla de alto riesgo sísmico debe llevarnos, como sociedad, a adoptar un patrón de preparación y esta guía debe iniciar desde el hogar sabiendo qué hacer como familia, cómo educar a nuestros hijos para que sepan cómo actuar a la hora en que se produzca un temblor de tierra.

Comenzar a identificar las áreas menos vulnerables en el hogar, es comenzar a prepararnos. Al educar a nuestros hijos diciéndoles cuáles son los lugares seguros dentro de la habitación, la cocina, la sala, el baño, ya estamos tomando precauciones.

¿Cómo se hace el triángulo de vacío?

El triángulo de vacío salva vidas y hay que educar más a la población sobre esto. Al caer el techo o una pared sobre un objeto, éste deja un espacio vacío en forma de triángulo entre el suelo y el objeto encima del cual cae. A eso se le llama triángulo de vida o vacío”.

Si cada quien sabe identificar un triángulo de vacío, se pueden salvar muchas vidas.

Si cada persona entiende primero el riesgo, segundo el potencial, tercero el efecto y cuarto, la respuesta que produce una edificación en función del suelo, se podrá adoptar una cultura sísmica que permitirá salvar vidas y propiedades.

Comencemos la educación sísmica en la familia y será mucho más fácil tener una educación sísmica colectiva, como sociedad.