La hidratación es indispensable para el óptimo desarrollo de los niños. Se ha demostrado que los niños que no consumen agua potable durante la mañana tienden a llegar deshidratados a la escuela y esto repercute en su rendimiento escolar y actividades durante todo el día.

Por lo general los niños son más propensos a presentar deshidratación, debido a que su metabolismo es más activo que el de los adultos, tienen mayor cantidad de agua en el cuerpo y por lo general es menos fácil que identifiquen la sensación de sed.

El instituto de bebidas para la salud y el bienestar dice que ¨ Si son físicamente activos, la cantidad de líquidos que necesitan consumir los niños puede aumentar considerablemente. Los padres y los tutores deben estar atentos a su consumo de líquidos. Además, deben organizar descansos regulares para que los niños que juegan al aire libre consuman líquidos, sobre todo si hace calor. Los bebés y los niños más pequeños también corren mayores riesgos durante los días de temperaturas altas.¨

Recomendamos:

Los padres deben de proveer una variedad de alimentos, establecer horas regulares para las comidas y meriendas, y promover actividad física para sus hijos.