Los campamentos son una interesante alternativa de ocio para que los niños pasen un verano divertido, educativo y en compañía de otros chiquitos.

Los padres siempre se plantean dudas a la hora de elegir cuál es el idóneo, tal como le sucedió a Martha Familia, “tengo dos hijos, el colegio donde estudian no realiza campamentos de verano, por lo que tuve que elegir uno fuera de un ambiente conocido.

Cuando inicié el proceso de búsqueda fue atroz, no sabía cuál elegir, ni cuáles características debía evaluar, aunque de algo si estaba clara, deseaba que mis hijos estuviesen en un lugar seguro”, comenta Martha.

Experiencia similar pasó Minerva Matos, madre de Gabriel Ernesto y Sintía. “Doy gracias a Dios porque elegí el campamento adecuado para mis hijos, pero el proceso de elección fue algo complicado, nada fácil.

Que si la distancia, que si la merienda...

Lo único en lo que estaba segura cien por ciento era en que el ambiente nos proporcionara seguridad, que se traduce en tranquilidad”.

Según La educadora Belkys Familia, hay dos grandes características que deben ser tomadas en cuenta al momento de elegir un campamento de verano:

- El campamento debe ofrecer actividades adaptadas a la edad y gusto de los niños, donde puedan desarrollar sus talentos y divertirse.

En ocasiones los padres olvidamos que los niños, SON NIÑOS. Y que las vacaciones de verano son para divertirse, de un modo educativo y bajo ciertas normas disciplinarias, pero para divertirse.

- Y en segundo lugar, apunta Familia, debe proveer seguridad. “Los padres deben saber que han seleccionado un campamento donde sus hijos estarán protegidos física, psicológica y emocionalmente, eso brinda paz y confianza”.

Tal como explica la educadora, la seguridad de un campamento de verano debe ser evaluada desde los siguientes aspectos:

El agua debe ser apta para el consumo, los bebederos deben estar limpios y en lugares secos, los vasos deben ser desechados o lavados una vez el niño lo utilice.